La Presidenta de México solicitó al Banco de México que analice de qué manera se pueden revertir las pensiones de los que fueron funcionarios de esa institución del país, porque se enteró de que Guillermo Ortiz —el fabricante del Fobaproa, de la venta de Ferrocarriles de México y arquitecto de las Afores, que provocó 20 millones de pobres y desapareció a la clase media mexicana— recibe hace 26 años casi 400,000 pesos mensuales de pensión, tres veces lo que gana la Presidenta de México, lo que es ilegal.
Y de paso, que en el Banco de México traten de regular las pensiones de Ernesto Zedillo, de Miguel Ángel Gurría, de Francisco Gil Díaz y muchos otros que por lo menos doblan el sueldo de la Presidenta del país.
Sección «Retazo sin Hueso» de la columna Mi Opinión de Mario Alberto Gálvez.